Hace ya tiempo que nos sorprendieron las pinturas de la artista María Luisa Gracia, por lograr una singular intensidad de luz y color en sus desnudos masculinos. Sus pinturas son en acuarela, lo que tiene un valor añadido. La técnica de la acuarela ofrece, en principio, una engañosa facilidad, sin embargo requiere un trabajo constante y casi obsesivo para lograr alcanzar esa técnica deseada y poder afrontar una obra con garantías. 

maria-luisa-gracia-2María Luisa Gracia nació en Barcelona. Desde los doce años recibió clases de diversos maestros pintores como José M ª Parramón, Antonio Ferrer, Gonzalo Bertrán y otros. En 1982 pasa a formar parte del ”Estudi i Foment de les Belles Arts”con Eudald Bonné y en 2007 al de la ”Agrupacció d’Aquarel. Listes de Catalunya”. En el año 2007 aparece en libro Artistas de la Galería CEBRI de Barcelona. A partir de entonces su arte ha traspasado fronteras logrando exponer en ciudades como París, Nueva York, Berlín o Londres. 

La artista ha destacado por su muestra de acuarelas en las que predominan los desnudos masculinos, con un estilo luminoso y colorido en el que destaca el trazo fuerte. 

El crítico de arte Josep Lluís Ponde, en el libro “Grandes Artistas de Hoy” 2010, de ediciones Ecuador, describe la obra en acuarela de los desnudos de la artista.  

maria-luisa-gracia-7“Pintura que nos hace llegar, el sufrimiento de la vida humana, enraizada en cuerpos desnudos del hombre, dentro de una técnica de difícil concepción. La figura humana, es una de las pinturas que necesita más atención, por su complejidad. Por acertar el color de la piel, y los rasgos de la cara y los miembros, especialmente el viril y el de las extremidades, que suman una dificultad más al trabajo, pero que en este caso, superan la propia realidad, que define la gran capacidad de la Creadora Plástica, por las diferentes posturas atormentadas que acoge su pintura. En realidad, se puede considerar que es una pintura que dimensiona la vida, en la que Maria Lluïsa, nos muestra su aspiración dentro de este complicado Arte; pero también hace gala de su personalidad, de su constancia y de su esfuerzo, para seguir en el camino que se ha marcado. La naturalidad, es su más preciado tesoro, pues en su dilatado estudio, ha encontrado la sinceridad de la humanidad que la envuelve, con el convencimiento, que pese a todos los sufrimientos que padece el ser humano, se puede vivir la vida con toda intensidad, con toda plenitud, acercando al espectador a la metafísica. Cada cuadro, define un cariño especial, una estimación por el gran protagonista de la vida y con toda sinceridad, saberlo resaltar. Son razones suficientes, para elevar el espíritu y mirar con fuerza el futuro”.

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