Lejos de perpetuar estereotipos, JP Schuiteman pide que quien observe su obra lo haga con una mente abierta y con el mayor respeto hacia la diversidad.

 

JP Schuiteman: Miradas cautivas a la comunidad gay afroamericana

Nos hemos acercado al artista estadounidense JP SCHUITEMAN con quien hemos podido conversar un rato y compartir parte de su obra.

La proyección creativa personal de Schuiteman siempre ha sido a través de las artes visuales. Recuerda que durante su adolescencia le gustaba dibujar chicos sexys con pantalones vaqueros ajustados y fantasear sobre ellos. En aquella época mantenía oculta su atracción por aquellos chicos y guardaba en secreto sus dibujos pero afortunadamente los tiempos han cambiado y actualmente JP se siente feliz de crear libremente lo que más le apetezca en cada momento.

JP Schuiteman: Miradas cautivas a la comunidad gay afroamericana

Como otros tantos artistas, con 20 años se debatía entre ser “artista” y “ser práctico”. Estudió Historia del Arte pero también se preparó en Diseño de Interiores. Las clases de historia del arte le inspiraron de gran manera y su aspiración a convertirse en un artista cada vez era más sólida. Se especializó en el arte de la cerámica por lo que sus primeros trabajos fueron sobre cerámica hecha a mano y también continúo con el dibujo a lápiz.

Originario del estado de Míchigan (EE.UU), a finales de los años ´70 Schuiteman se trasladó a San Diego (California, EE.UU.) atraído por el clima.  Los años ´70 fueron unos tiempos de liberación para muchos y Schuiteman se introdujo en el estilo de vida gay californiano, pudiendo descubrir y admirar a hombres de distintas culturas y razas.

JP Schuiteman: Miradas cautivas a la comunidad gay afroamericana

A principios de los ´80 se licenció en Historia del Arte por la Universidad de San Diego. Durante esa década y la siguiente trabajó profesionalmente como diseñador gráfico, lo que le permitió desarrollar una amplia gama de técnicas artísticas como la ilustración a tinta o a lápiz y otras muchas basadas en el ordenador incluida la animación.

A partir del 2001 la vida personal de Schuiteman dio un vuelco marcada por la pérdida de varios seres queridos. Esto contribuyó a que decidiera abandonar su carrera como diseñador gráfico. Se dio cuenta de que complacer a sus clientes estaba destruyendo su propia pasión por crear arte. En 2003 Schuiteman fue diagnosticado de VIH y se aferró con fuerza a su vena artística adentrándose en profundidad con la pintura, estudiando el color, los aceites, el acrílico… Todas sus pinturas más recientes han sido en acrílico, en parte por su preocupación por la toxicidad inherente a usar pinturas de aceite.

JP Schuiteman: Miradas cautivas a la comunidad gay afroamericana

Tras su experiencia como diseñador gráfico tenía muy claro que debía pintar para él y se centró en liberar su propia perspectiva ya que no veía muchos cuadros en el mundo que reflejaran los gustos, ideas o sueños que pasaban por su cabeza. Schuiteman se ha logrado liberar de la opinión de los demás y pinta simplemente lo que le nace, aunque siendo muy crítico consigo mismo pudiendo pasarse meses con una misma obra realizando modificaciones y mejoras. Su proceso de terminación es algo difuso, sigue trabajando laboriosamente una obra hasta que siente que ya nada queda por hacer.

Inspirado por su amor a la belleza y a los hombres, su intención siempre es hacer algo hermoso incluso cuando la obra incluye una declaración o mensaje crítico que puede provocar en otros cierta incomodidad. En ese sentido, utiliza los conceptos tradicionales de belleza y diseño mediante la incorporación de reglas clásicas de composición, equilibrio, etc.  Schuiteman aspira a que sus reflexiones a través del arte puedan desafiar y provocar la mente de quien observa sus obras y encontrar la verdad, para ello suele presentar en su trabajo la ironía o utilizar el simbolismo.

Parte del trabajo de Schuiteman incluye cierta dosis de energía homoerótica. Cree que muchas personas encuentran un encanto exótico en la belleza humana de las diferentes razas. En Estados Unidos el mundo del deporte está dominado por la población afroamericana y el gran atractivo de los hombres negros es la razón por la que muchas veces protagonizan sus obras, siendo consciente de que es una tarea arriesgada debido al complejo clima racial que aún se vive en su país y en todo el mundo.

JP Schuiteman: Miradas cautivas a la comunidad gay afroamericana

Schuiteman considera que muchos hombres afroamericanos han estado y siguen estando discriminados o ninguneados, formando un segmento de población muy vulnerable. Schuiteman no es afroamericano por lo que reconoce que su visión es la de un forastero y pide que sus obras se tomen en el contexto de esperanza y no sean percibidas por la comunidad afroamericana como una falta de respeto o consideración sino todo lo contrario.

Schuiteman nos dice que casi siempre los hombres afroamericanos son representados como extremos, principalmente como delincuentes o como deportistas muy ricos. Admite que algunos de sus cuadros podrían dar a pensar que perpetúa los injustos estereotipos sobre los hombres negros, todo lo contrario a su intención, por ello insiste en que quien observe su obra lo haga con una mente abierta y con el mayor respeto hacia la diversidad.

por RAFAEL MONTEAGUDO