sergei-polunin-3Si se combina el talento de Sergei Polunin, considerado uno de los mejores bailarines del mundo, con la sensibilidad del músico irlandés Hozier y con la visión estética de David LaChapelle, uno de los grandes referentes de la fotografía contemporánea, el resultado puede ser apabullante.

El éxito musical del irlandés Hazier, Take Me To Church, ha servido recientemente como símbolo de la lucha contra la homofobia, canción además en la que se critica duramente la postura homófoba de la Iglesia.

Por otro lado, David LaChapelle, es uno de los fotógrafos más importantes e influyentes del mundo de la moda y del arte, sus fotos se han publicado en revistas como Vogue, Vanity Fair, GQ o Rolling Stone. Su estilo estético está muy marcado de una artificialidad llevada al exceso.

Y Sergei Polunin de 25 años de edad y origen ucraniano, fue bailarín del British Royal Ballet, compañía en la que hizo historia, al convertirse en su primer bailarín con sólo 19 años. Polunin es considerado el “chico malo” del ballet; en 2012 dimitió como primer bailarín del British Royal Ballet, presentó su cuerpo lleno de tatuajes y se inició en la práctica de la escarificación. El mundo de la moda se fijó en él y tras trabajar para una campaña publicitaria de Marc Jacobs es todo un icono de modernidad. Polunin tiene ahora puestos los ojos en Hollywood donde espera convertirse en una estrella del cine.

Por el momento, la combinación de estos tres artistas ha dado como resultado un vídeo lleno de sentimiento, sensibilidad y arte en movimiento que logra hipnotizar. El escenario ha sido una casa vacía inundada de bandas de luz solar.


Hozier, es un joven cantante y compositor irlandés de música independiente, que lanzó su primer videoclip Take Me To Church el año pasado. El vídeo con una dirección exquisita y en blanco y negro, iba dirigido contra los abusos y la discriminación sexual registrados en Rusia. El músico irlandés consiguió transmitir su impactante mensaje y el clip se convirtió en viral desde su lanzamiento. Os lo recordamos a continuación.